La Asociación Colombiana de Editoriales de Diarios y Medios de Información, que llegaría a sus 55 años, es una página fundamental de nuestra historia periodística, en especial los medios impresos. Hoy ha sido reemplazada por la naciente Asociación Colombiana de Medios de Información (Ami), que desde luego sigue firme en su labor de defensa de los principios éticos, de la libertad de prensa, del derecho a la información y el periodismo serio.

Pero se ha propuesto encarar los tiempos que corren en el empeño de conseguir que los medios de comunicación sigan siendo responsables e independientes en esta era digital. En ese sentido, es vital la misión de la AMI de agrupar a otros medios (radio, prensa, televisión e internet) que generen información seria, que es en realidad su razón de ser. Ya no son apenas los impresos.

Hace bien la AMI, en cabeza del abogado Werner Zitzmann en tomarse en serio el periodismo en estos momentos de internet y en dirigirse, al mismo tiempo, al público que en buena parte tiene en sus manos el destino de muchos de los medios que son consultados día a día: “las audiencias deben ser responsables con los contenidos que generan y replican –dice la AMI en un texto que explica sus cambios–, y exigentes con sus fuentes”.

Del fenómeno de las noticias falsas, que por estos días es un tema desde Estados Unidos hasta acá, puede salir bien librado el periodismo que se resista a ser un repetidor de las peleas intestinas en las redes sociales y un crítico implacable de la propaganda sucia.

Mucho se ha hablado del papel de los medios en los tiempos de las redes sociales. Se ha dicho, en los corrillos de las redacciones, que el camino por seguir es el de insistir en el trabajo sopesado, paciente, juicioso, respetuoso, a la hora de entregarles a las audiencias las noticias de cada día. Pero la convicción con la que llega la nueva AMI, a respaldar el futuro de nuestros medios de comunicación, a recordarle al periodismo digital que no es más ni menos que periodismo, a pedir empresas periodísticas sostenibles y comprometidas con la verdad, es un necesario empujón.