Una transformación necesaria con el enfoque puesto en ampliar las fronteras de la asociación.

La industria de los medios de comunicación en general, y particularmente los periódicos estamos atravesando un momento crucial en su larga historia.

Décadas de estabilidad en el modelo de negocios basado en ingresos por publicidad tanto de avisos display y clasificados como ingresos por circulación, modelaron una cultura organizacional poco ágil e innovadora, de baja eficiencia en los procesos y sus costos, con altas barreras de entrada al negocio, y con un público lector muy fiel y con hábitos estables de lectura.

El periódico local o nacional era “la referencia” que marcaba la agenda y el ritmo de la sociedad, además de ser sinónimo de “completud”, todo lo que necesitaba el lector, podía encontrarlo allí, desde las noticias, análisis, hasta compraventa de productos o servi cios, o eventos sociales, deportivos clima, farmacias, etc.

La mayoría de las empresas eran de origen familiar, aunque luego se fueron profesionalizando sus niveles ejecutivos. Luego sobrevino lo que todos conocemos la irrupción de Internet y la gratuidad que representaba, y con ella nuevos modelos de negocio, para los cuales los periódicos con su cultura a cuestas no pudimos o no supimos adaptarnos o innovar para prepararnos para nuevas habilidades, nuevos competidores y nuevos negocios.

Al cambio de hábitos de lectura y de consumo de información y de otros servicios por parte de nuestros clientes habituales, sobrevino la aparición de los gigantes de Internet que basados en tecnología, grandes volúmenes de datos, fuertes inversiones, subsidios cruzados de sus negocios, principalmente publicitarios, asestaron a los periódicos un fuerte golpe a su modelo de negocios tradicional, al que muchos de ellos no han podido resistir. En ese contexto, más que nunca es necesario compartir el conocimiento, experiencias exitosas, explorar nuevos modelos de negocio, diversificar en múltiples fuentes de ingresos, encontrar nuevas maneras de hacer las cosas, mejorar los procesos, bajar inteligentemente los costos ayudados por la tecnología como por ejemplo la automatización de procesos robotizada, tener la capacidad y la decisión de dejar de hacer productos o servicios que ya no agregan valor, entre muchas otras cosas.

Y es allí donde ATDL debe tener una propuesta de valor, a través de sus productos como el seminario anual, talleres regionales, asesoramientos, la revista Intercambio Técnico, Newsletters, entre otros, no sólo en el ámbito de los productos impresos.

sino también en los productos digitales, en la transformación digital de las empresas y sus procesos internos, en las buenas prácticas y en la difusión de las experiencias exitosas en la región. Estos han sido los ejes fundacionales de la Asociación que seguiremos impulsando, pero el contexto del que hablamos requiere mayor esfuerzo y un nuevo enfoque que amplíe el alcance de los productos y servicios que aporta la ATDL a sus miembros, tanto periódicos como proveedores. Ese es el camino que nos hemos propuesto seguir en esta nueva etapa que comienza.

Confiamos en vuestro apoyo, lo vamos a necesitar, y esperamos que nuestro trabajo profesional esté a la altura de vuestras expectativas.

Puedes contactar a Marcelo Rizzi por email escribiendo a marcelo.rizzi@atdl.org y por WhatsApp:+5493515199021